Fundación Reverendo Jean Luc Phanord
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Reverendo Jean Luc Phanord predicando desde el púlpito

La vida detrás del legado

Reverendo
Jean Luc Phanord

Un legado de fe, amor y servicio

Puerto Príncipe, Haití30 de octubre de 1952

01 · Un llamado para servir

El reverendo Jean Luc Phanord fue un hombre llamado por Dios para servir a los demás con amor, compasión y entrega incondicional.

Nació en Puerto Príncipe, Haití, el 30 de octubre de 1952. Desde muy joven mostró una profunda sensibilidad ante las necesidades espirituales, físicas y emocionales de quienes lo rodeaban.

Impulsado por ese llamado, dedicó su vida al ministerio cristiano. Cursó sus estudios en la Universidad Cristiana del Norte, en Limbé, Haití. Obtuvo su licenciatura en Teología el 5 de junio de 1979 y fue ordenado pastor dos días después, el 7 de junio. Así comenzó formalmente una misión que impactaría innumerables vidas.

En abril de 1979 llegó a La Romana, República Dominicana, para conocer el campo de trabajo. El 25 de junio de ese mismo año inició oficialmente su labor misionera en el país desde la Primera Iglesia Bautista Misionera Haitiana (Maranatha). Desde allí sirvió especialmente a la comunidad haitiana y a las familias de los bateyes.

Fotografía de archivo restaurada del reverendo Jean Luc Phanord predicando
Un ministerio vivido con convicciónFe en acción

02 · Fe en acción

Predicó el Evangelio
y lo vivió cada día.

Su ministerio trascendió el púlpito. Su pasión por ayudar a los más necesitados lo llevó a servir incansablemente en comunidades vulnerables, iglesias y bateyes, llevando esperanza a familias de escasos recursos.

Regresó a Haití y el 16 de agosto de 1980 contrajo matrimonio con Elza Pierre-Louis. Juntos formaron una familia con sus tres hijos: Johanne, Jessica y Jean Luc Phanord Jr., y compartieron una vida dedicada a la fe, la iglesia y el servicio comunitario.

También fue uno de los fundadores de la Asociación de Iglesias Bautistas Haitianas en la República Dominicana, constituida el 10 de febrero de 1988, organización en la que desempeñó el cargo de ministro ejecutivo.

Su sensibilidad ante las necesidades espirituales, físicas y emocionales lo impulsó a buscar apoyo más allá de la comunidad local. Mediante relaciones ministeriales internacionales, incluyendo vínculos con las Iglesias Bautistas Americanas en Valley Forge, facilitó la llegada de grupos desde Estados Unidos para servir en La Romana. Estas alianzas contribuyeron a la construcción de iglesias y escuelas, al desarrollo de programas de becas y a oportunidades educativas para niños y jóvenes de familias con recursos limitados.

Entre las obras más importantes por las que se le recuerda está el Hospital General El Buen Samaritano. La muerte de un miembro de la comunidad durante una huelga de médicos en La Romana hizo evidente la necesidad de una institución cristiana que atendiera a toda persona sin distinción de edad, sexo, credo, religión, raza, nacionalidad o condición socioeconómica. De esa experiencia nació la visión que el reverendo Phanord impulsó junto al señor Rodney Dexter Hendrickson. El hospital fue fundado por la Iglesia Bautista Maranatha el 9 de noviembre de 1997 para ofrecer atención médica con respeto, compasión y principios cristianos.

Gracias a su visión y al respaldo de personas comprometidas con la obra, también se construyeron escuelas e iglesias y se ofrecieron becas educativas. Su vida fue un ejemplo constante de fe en acción, servicio desinteresado y amor por el prójimo.

Conoce el legado del Hospital Buen Samaritano

Imágenes de su obra

Una visión que
tomó forma.

Tres momentos históricos muestran su liderazgo activo: trabajando en la obra, preparando el terreno en 1990 y colocando los cimientos del Hospital General El Buen Samaritano.

Reverendo Jean Luc Phanord trabajando en la construcción del Hospital General El Buen Samaritano
Liderazgo en acciónPresente en la obra
Reverendo Jean Luc Phanord trabajando en 1990 en el terreno del Hospital General El Buen Samaritano
1990Preparando el terreno del hospital
Reverendo Jean Luc Phanord y colaboradores colocando los cimientos del Hospital General El Buen Samaritano
Los cimientosLa visión se convierte en realidad

Fotografías históricas restauradas cuidadosamente para preservar su identidad, los detalles de la época y el contexto original de la construcción.

03 · Una misión que continúa

Su partida no puso fin
a su propósito.

Durante su última visita a Estados Unidos, el reverendo Phanord participó en reuniones relacionadas con el proyecto y el funcionamiento del hospital y predicó en dos iglesias. Cuando regresaba a la República Dominicana el lunes 12 de noviembre de 2001, falleció trágicamente en el accidente del vuelo 587 de American Airlines, dejando grandes proyectos aún en perspectiva. Sin embargo, la misión que Dios depositó en su corazón no terminó allí.

Inspirada por su legado y comprometida con continuar la obra que él comenzó, su familia fundó la Fundación Rev. Jean Luc Phanord. Hoy, la organización lleva esperanza, apoyo y oportunidades a las comunidades más necesitadas.

Reverendo Jean Luc Phanord y Pastora Elza Phanord sirviendo juntos durante una reunión de la iglesia
Jean Luc y Elza Phanord Una vida compartida de fe y servicio

Juntos sirvieron a la iglesia y a la comunidad, construyendo un legado que continúa hasta hoy.

Reverendo Jean Luc Phanord y Pastora Elza Pierre-Louis

Su huella permanece

Un legado que
sigue transformando vidas.

Su legado continúa vivo en cada niño que recibe educación, en cada familia acompañada, en cada comunidad fortalecida y en cada acto de amor realizado en su nombre.

“Una vida dedicada al servicio de Dios y al bienestar de los demás deja una huella eterna.”
Conoce la obra que continúa